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La segunda edición de la China-Sanya Rainforest Challenge 2010 (CIRFC) ya es historia. Kilómetros de offroad por la jungla, winch, mucho barro, lluvia, sanguijuelas… Es decir, un cocktail perfecto para vivir toda una experiencia extrema de 4x4 en la isla china de Hainan.
La gran caravana de la prueba fue aún más internacional que el año pasado y acogió a integrantes de una veintena de estados de todo el mundo. Entre participantes, organizadores, autoridades y medios de comunicación, cerca de ochocientas personas formaron parte del evento. Algunos de los países representados fueron Inglaterra, Italia, Suiza, España, Hungría, Rusia, Sri Lanka, Filipinas, Singapur, Nueva Zelanda, Vietnam y Malasia, entre otros.
Sin tregua desde el comienzo
Los dos primeros días, destinados a los sectores especiales (SS) de la prólogo no fueron, ni mucho menos, un camino de rosas para los participantes, ya que se convirtieron en todo un proceso de selección. Nada menos que veinte de los cuarenta vehículos inscritos en la prueba quedaron fuera de la competición durante estas dos jornadas. Los problemas mecánicos derivados de la dureza de las zonas dieron al traste con las esperanzas de la mitad de los participantes, que deberán mejorar las preparaciones de sus 4x4 de cara a futuras ediciones.
Para el resto de competidores, tras la prólogo comenzaba la verdadera aventura. El convoy abandonó la ciudad de Sanya para adentrarse en la selva hacia el primer campamento. Cuatro horas de conducción por plena jungla y bajo una lluvia leve pero constante se convirtieron en la introducción perfecta de lo que les esperaba a todos los presentes en el evento.
Aunque la noche fue tranquila, las precipitaciones se convirtieron en torrenciales durante la mañana. De esta manera, los caminos se convirtieron en un lodazal y los competidores debieron darlo todo para superar las distintas zonas. Con tal de salir airosos de la mayoría de SS, el winch se convirtió en imprescindible y, en ocasiones, los vehículos consiguieron realizar giros imposibles sobre complicados desniveles de barro y densa vegetación.
La zona donde nunca sale el Sol
En la jornada siguiente se suspendieron los SS previstos con tal de tener un día más de margen para afrontar la ‘etapa reina’ de la prueba, la conocida como Twilight Zone o Zona del Crepúsculo. A esas alturas de competición, sólo trece vehículos estaban en condiciones de adentrarse en este terreno, el más difícil, entre los bosques de las montañas. Se realizaron cuatro grupos de tres vehículos más uno de ayuda de la organización. El reglamento de esta zona indica que nadie puede dejar atrás a ningún integrante de su grupo. Todos deben avanzar juntos y alcanzar el siguiente campamento agrupados. Solo así pueden conseguir doscientos puntos extra. Durante el camino, se había instalado un campamento de enlace por si los vehículos no hubiesen logrado completar el recorrido en un solo día. Pero no fue necesario y, a pesar del barro, de las sanguijuelas, de los árboles caídos y de las grandes pendientes, los trece coches lograron alcanzar el campamento general a primera hora de la noche.
Al día siguiente, algunos de los vehículos que no pudieron adentrarse en la Twilight Zone se incorporaron al resto del convoy con algunos de sus problemas mecánicos ya solventados. Para acceder, debieron salir al asfalto y dar un gran rodeo para evitar las montañas de la Zona del Crepúsculo.
En este campamento, más próximo a pequeñas aldeas habitadas, la prueba contó con un buen número de espectadores que pudieron disfrutar del espectáculo. En los sectores especiales de los dos últimos días se acabó de decidir la clasificación general, muy apretada en todo momento. Finalmente, los vencedores absolutos de esta edición fueron Yit Kiang y Eng Joo, procedentes de Malasia continental, aunque la emoción se mantuvo hasta el final. No fue hasta el último de los veinticuatro sectores especiales cuando se decidió el campeón. Hasta entonces, la pareja formada por Limwei Shiong y Beng Loon (también malaya) lideraba la clasificación. Pero uno de sus neumáticos desllantó en el último SS y esto echó por la borda el excepcional trabajo de las jornadas anteriores.
Referencia malaya
Para la mayoría de participantes locales, esta segunda edición de la Rainforest China supuso una continuación del aprendizaje y, aunque muchos de ellos no consiguieron concluir la prueba, fueron testigos de primera mano de las habilidades de los pilotos malayos. Y es que el dominio de los participantes de Malasia fue avasallador, pues coparon las nueve primeras posiciones de la clasificación general. De esta manera, los pilotos y copilotos malayos hicieron gala de su experiencia en el evento original (RFC Malasia), así como de una preparación de sus vehículos más adecuada para las exigencias de la selva. Mención especial merecen dos de los equipos procedentes de la región china de Guangzhou, que consiguieron finalizar en décima y undécima posición.
Tifón a la vista
La última noche en la selva debía festejarse con una gran barbacoa para todos los presentes, pero la naturaleza siempre tiene la última palabra. Durante la mañana, negros nubarrones se fueron acercando sigilosamente y dieron paso a la lluvia, intensa, pero no torrencial. Esto era sólo el preludio. Entonces llegó el aviso de las autoridades locales de que se acercaba un tifón y que estaba previsto que descargara durante la noche, por lo que se levantó el campamento y todo el mundo se dirigió hacia la ciudad para resguardarse bajo techo. En Sanya, los sacos de arena ya estaban preparados junto a la carretera para intentar minimizar los efectos de la crecidas. Y las previsiones se cumplieron, pues un fortísimo tifón azotó la zona durante la noche. Por suerte, todo el convoy ya estaba a salvo y sólo fue una anécdota que se encargó de poner el punto y final a la competición en esta aventura china.
Al día siguiente, en la entrega de premios, las caras de cansancio dieron paso a las de felicidad por haber conseguido culminar con éxito las exigencias de la China-Sanya RFC. Solo unos pocos afortunados pudieron mantenerse en competición hasta el final, pero todos se mostraron orgullosos de haber participado y haber dado el máximo de sí mismos y de sus máquinas. Dado el éxito de las dos ediciones disputadas hasta ahora en el gigante asiático, los organizadores ya se plantean extender esta aventura a otros países de Asia. De momento, la próxima aventura será en Malasia, del 4 al 13 de diciembre.
Clasificación general
1. Equipo 117 (Johor, Malasia) – Tan Eng Joo/Lee Yit Kiang (3.570 ptos.)
2 Equipo 129 (Melaka, Malasia) – Mervyn Lim Wei Shiong/Lim Beng Loon (3.397 ptos.)
3. Equipo 120 (Sarawak, Malasia) – Jong Jack Koh/Liew Yun Song (3.247 ptos.)
4. Equipo 113 (Sabah, Malasia)- Lu Fu Min/Wong Chee Phing (3.164 ptos.)
5. Equipo 121 (Sarawak, Malasia) – Chai Mui Shin/Jong Ai Loong (3.119 ptos.)
……..
10. Equipo 168 (Guangzhou, China) – Li Boshou/Ruan Ning (2.396 ptos.)
11. Equipo 167 (Guangzhou, China) – He Zhishen/Cai Kul (2.396 ptos.)
Más información:
• www.rainforest-challenge.com









