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Redacción | 4x4DIGITAL | 08.05.2010   
Nuevos motores y cambio de ocho marchas para el Audi Q7 - Foto 1 Nuevos motores y cambio de ocho marchas para el Audi Q7 - Foto 2 Nuevos motores y cambio de ocho marchas para el Audi Q7 - Foto 3 © Audi AG

La marca alemana presenta novedades en su gran SUV, ahora más potente y eficiente con tres motores de estreno y un tiptronic de ocho relaciones. Los dos bloques de gasolina, dos V6 de diferente potencia y el V6 TDI de segunda generación son las incorporaciones de gala. Un poderoso V8 Diesel completa la oferta.

Todos los motores del Q7 combinan las tecnologías de la sobrealimentación y la inyección directa. Un eficiente sistema de recuperación que recupera energía en las fases de deceleración se incluye también de serie en combinación con todos los motores de seis cilindros y con el V8.

El nuevo motor de gasolina, el 3.0 TFSI, es todo un ejemplo del éxito de la estrategia del downsizing (reducción de tamaño): la sustitución de cilindrada por sobrealimentación. El V6 con compresor está disponible en dos versiones diferentes. En su versión inicial rinde 272 CV de potencia y 400 Nm de par motor, disponibles en un amplio margen de revoluciones que va de las 2.250 a las 4.750 rpm. Con este motor, el Q7 acelera hasta los 100 km/h, con salida parada, en 7,9 segundos.

La versión que sigue en potencia del 3.0 TFSI rinde 333 CV y un par motor de 440 Nm disponible entre las 2.900 y las 5.300 rpm. La aceleración estándar la resuelve en 6,9 segundos. Ambas versiones del 3.0 TFSI sorprenden por su eficiencia: en el ciclo EU ambos se conforman con 10,7 litros de combustible por cada 100 km. En comparación con las motorizaciones anteriores, el 3.6 FSI y el 4.2 FSI, su consumo se ha reducido en 1,4 y 2,0 litros por cada 100 km respectivamente, o lo que es lo mismo, en un 12 y un 16%.

El 3.0 TDI de segunda generación, de nuevo desarrollo, apenas tiene nada en común con su predecesor, con excepción de la potencia. Rinde 240 CV y 550 Nm de par motor, disponible de forma constante entre las 1.750 y las 2.500 rpm. El V6 Diesel acelera al Q7 hasta los 100 km/h, con salida parada, en 7,9 segundos. Su consumo es ejemplarmente reducido: de media le bastan 7,4 litros a los 100 km, lo que equivale a unas emisiones de CO2 de 195 g/km. La reducción asciende a 1,7 litros a los 100 km, es decir, a un 19%.

Clean diesel, avanzado a su tiempo

Audi ofrece también una segunda versión del V6 TDI, el 3.0 TDI clean diesel, que cumple ya con los valores límite de gases de escape de la normativa Euro 6, que entrará en vigor en el año 2014, así como con las estrictas normativas estadounidenses. El 3.0 TDI clean diesel rinde también 240 CV de potencia; entre las 2.000 y las 2.250 rpm genera 550 Nm de par motor. Con él, el Q7 acelera de 0 a 100 km/h en 8,1 segundos y su consumo medio es de sólo 8,4 litros de combustible a los 100 km.

El consumo del 4.2 TDI también ha disminuido de 9,9 a 9,2 litros a los 100 km gracias a un sistema de inyección de 2.000 bar y a la reducción de la fricción interna. Al mismo tiempo, el V8 Diesel, que mantiene sus 340 CV, ha incrementado su par motor, y genera ahora nada menos que 800 Nm entre las 1.750 y 2.750 rpm. El gran TDI otorga al Q7 unas prestaciones propias de un deportivo. Acelera en 6,4 segundos de 0 a 100 km/h.

Efectiva gestión de ocho marchas

Audi ofrece todas las motorizaciones de seis cilindros, así como la de ocho cilindros, con un nuevo cambio automático, el tiptronic de ocho relaciones, que reduce el consumo de combustible alrededor de un 5%. La base de esta transmisión es la caja de seis relaciones, ampliada ahora con un elemento de mando de fricción adicional. Las ocho marchas mantienen pequeños los escalonamientos de régimen al cambiar, y el motor gira siempre muy próximo a su punto de funcionamiento ideal. Todos los cambios de marcha se producen de un modo espontáneo, rápido y extremadamente confortable.

El tiptronic de ocho relaciones transmite la fuerza del motor a la tracción integral permanente quattro. Este sistema la distribuye a su vez entre las ruedas delanteras y traseras en una deportiva relación de 40:60. Cuando las condiciones del terreno o de la calzada son difíciles, el diferencial central de funcionamiento puramente mecánico es capaz de dirigir hasta un 65% de la fuerza hacia el tren delantero o hasta un 85% hacia el tren trasero de manera inmediata.

Más información:
www.audi.es


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