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Este fin de semana se celebró en Lúcar (Almería) el segundo de los Campus Series AUTT. Con casi cuarenta participantes cumplió con todas las expectativas en cuanto a nivel, contenidos e intensidad.
Para comprender el alcance de este Campus, es imprescindible explicar el interés demostrado por la Mancomunidad de Municipios del Almanzora -entre los que se encuentra de manera muy activa el de Lúcar- por atraer un tipo de turismo íntimamente relacionado con el todoterreno. Encuadrados dentro de los denominados Municipios Amigos de la AUTT y conscientes de que son muchas las familias que buscan lugares atractivos a los que desplazarse a bordo de su 4x4, en esta comarca almeriense están potenciando la información relacionada con rutas y parajes a los cuales acceder de esta manera, a la vez que explican el resto de atractivos turísticos con los que cuentan, que no son pocos.
Así las cosas, desde el primer instante fue patente el interés del Ayuntamiento y del resto de la Comarca por atender y agasajar a quienes no quisieron perderse este Campus. Háganse una idea: Las instalaciones donde descansar, facilitadas por el consistorio, se montaron expresamente en una enormes carpas con aspecto “chillout” al lado de la piscina, lujo que -por si acaso- no debería esperarse para próximas ediciones. Por otra parte, los desayunos, comidas y cenas se repartieron por igual entre los restaurantes de Lúcar, fantástica idea que, cuando es posible, permite distribuir el nada despreciable presupuesto de un evento de estas características. Para las actividades, el auditorio de la población y sus diversos espacios servirían para todas las charlas y proyecciones y, para aquello que había de celebrarse al aire libre, un espacio cercano cedido para la ocasión permitiría el deambular de vehículos superando obstáculos naturales y aprender también, con maderos y cuerdas, todo lo que de “pionerismo” se explicaría aquel fin de semana.
Para acabar de explicar las expectativas creadas, baste decir que incluso diversos alcaldes de localidades vecinas se apuntaron a la experiencia, arrimando el hombro y compartiendo las mismas charlas, actividades, sueño y cansancio que el resto.
El Campus
El viernes llegaron la totalidad de integrantes de esta edición para poder asistir a las primeras charlas que, a última hora y a cargo de profesionales de la zona, permitirían a los asistentes conocer la mejor manera de actuar en caso de urgencia médica, interesante información que todos siguieron con el máximo interés. Esa era la única charla del ya mermado viernes tras la cual, la primera cena serviría para que todo el mundo se conociese y para que los “campuseros” (denominación oficiosa, pero ampliamente usada para definir a los asistentes) empezasen a conocerse entre ellos y poder establecer sus primeras tomas de contacto con aquellos que serían sus profesores durante el fin de semana, quienes aportan una parte del nivel y la calidad que distingue estas actividades de la AUTT, actividades en las que el resto de nivel lo ponen con su interés y entrega los socios de la entidad que asisten a estos Campus.
Tras la primera noche de “descanso” en Lúcar tocaba madrugar para poder dar cabida en aquel sábado al total de lo previsto, que no era poco. Mientras Nacho Salvador, Director de Auto Verde 4x4 y Fede Granda, del Circuito de Ocaña, explicaban casi todo lo que es imprescindible conocer para orientarse correctamente e interpretar un road-book a uno de los tres equipos en los que se dividían los alumnos, Chema Huete, Director de Mundo 4x4, asistido por David Nadal, de la Masía Pelarda, incitaban a otro de los equipos a conducir suave o enérgicamente, dependiendo de cada circunstancia, en el improvisado pero perfecto circuito 4x4. Por otra parte, Jaime Roset y Jesús Patón, de Terranatur, ayudaban al tercer grupo a entender para que sirven determinados nudos (malditos “ballestrinque” y “as de guía”) en el cometido de asegurar y amarrar en una época en la que mosquetones, grilletes, eslingas y cinchas han facilitado extraordinariamente unas labores cotidianas que no sabríamos desempeñar con tan solo una cuerda y unos maderos.
Mientras unos profesores asistían a los participantes, otros esperaban su turno. Cada 90 minutos, durante todo el fin de semana, los alumnos cambiaban de materia y de profesor para poder abordar el total del programa. Llegaría después, en el orden previamente diseñado, el turno de Rosendo Touriñán, experto en mecánica de competición y curtido en infinidad de pruebas del Dakar; Juan Antonio Muñoz, incansable viajero en el Amazonas y en la más profunda África, así como promotor de las míticas pruebas CUP 180; José María de Pedro, experimentado mecánico que había de ayudar a entender como solucionar “esos problemas” que nos dejan tirados en el campo o en cualquier arcén; Juan Luís Delgado, abogado y experto en la legislación que más nos compete cuando decidimos compatibilizar nuestro 4x4 y la naturaleza. El total de profesores lo completaba Carlos Hernández, de la revista Fórmula TT Magazine, que explicaría todas sus experiencias en pruebas como el Dakar y, especialmente, el Camel Trophy, donde participó en varias ocasiones siguiéndolo para la prensa.
Naturalmente -sería inabordable- no estaban todos los que son, pero damos fe de que todos los que estaban eran auténticos conocedores de sus materias, de mil y una anécdotas y expertos comunicadores de su saber. El grueso de la organización, los posibilitadores de todo lo que allí ocurrió, lo completaban Nacho Duma, José M. Fernández Morón y Roberto Fuertes, jefes respectivamente de los grupos “Almanzora”, “Costa da Morte” y “Valencia”, así como, en un plano más formal, Laureano Folgar y Julián García, miembros de la directiva de la AUTT y que acompañados de Javier Setien acababan de llegar al total de “rincones” que Fernando Alfageme, Director de los Campus, y José Antonio González, Alcalde de Lúcar, habían diseñado para este fin de semana.
Está dicho. Las actividades eran de todo tipo, muchas. Incluida una ruta 4x4 tras la cena del sábado -benditas horas para ello- complicada por el hecho que el road-book no contenía otras indicaciones más que distancias y rumbos, incluyendo además diversas pruebas en su recorrido para que los participantes se apeasen de los vehículos y, sin otra ayuda que una brújula, una linterna y lo aprendido en la charla correspondiente, tratasen de encontrar las diferentes pistas que finalmente les conducirían a una peculiar meta. En este punto final, situado el la Balsa de Cela, un increíble manantial de aguas termales situado en el mismo municipio de Lúcar y al cual nadie llegaría hasta altas horas de la madrugada, se situaba la última de las pruebas, consistente en recuperar del centro de esa enorme balsa un mensaje ubicado en lo más alto de una escalera. Curiosa prueba diseñada -ha de saberse- entre las risas de los organizadores y que superaron estoicamente y a pesar del sueño los tres equipos a altas horas de la madrugada.
Durante el domingo, con mucho sueño acumulado pero con la atención indemne, una charla sobre legislación daría paso a la última prueba, que sería de equipo entre todos los participantes y donde poner en práctica el global de lo abordado durante el fin de semana. Ojo: Se trataba de recuperar a un supuesto herido del fondo de un barranco, transportarlo con una camilla improvisada con troncos, cuerdas y poco más, recorriendo una tirolina de 50 metros a una altura considerable para llegar a un vehículo. Con este 4x4, previamente averiado y que había de ser reparado, se tenía que superar un considerable escalón con la ayuda de una estructura de madera y cuerda con forma de puente que también tenían que construir entre todos… Y la prueba, que nadie lo dude, fue superada, demostrando así que nada de lo explicado aquel fin de semana había caído en saco roto.
Con la satisfacción del deber cumplido, tan solo quedaba repartir los diplomas que acreditaban la participación en el evento, las despedidas entre abrazos por parte de todo el mundo -ya, seguro, amigos para siempre- y compartir una buena comida, delicioso arroz, ofrecido por el Municipio a todos los vecinos cada año por la festividad de San Marcos y que gentilmente extendieron en esta ocasión al total de los integrantes del Campus Series de Lúcar.
Epilogo
Mucho se habla en nuestro “mundillo” de lo complicado del acceso al medio natural con nuestros 4x4, normalmente con tono crítico, pues algunas administraciones -eso es lo que podemos constatar en mayor medida- sucumben fácilmente a determinadas presiones y concluyen cualquier debate mediante el simple acto de la prohibición. Pero otras, acercándose a la realidad cotidiana, no se privan de mirar un poco más allá de sus horizontes más cómodos intentando inventar “otras” realidades. Este es el caso, tomen nota, de los municipios que componen la Mancomunidad del Almanzora en Almería, quienes ya están redactando un compendio de rutas 4x4 que permitirán conocer desde dentro esa comarca que tantas cosas tiene para explicar. La AUTT les ha ayudado a entender el concepto y ellos, valientemente, aceptan el reto. Tan solo restará, poquito a poco, demostrar entre todos que somos merecedores de esa confianza… Y no les vamos a fallar.
Más información:
• www.autt.org
Información complementaria:
• Más fotos del Campus Series AUTT



