Puedes leer notícias relacionadas en... Aventuras

La Croisière Blanche de los españoles

Gerard Gil | 4x4DIGITAL | 05.02.2010   
La Croisière Blanche de los españoles - Foto 1 La Croisière Blanche de los españoles - Foto 2 © Gerard Gil
König Terra 4x4

Algunos se preguntan por qué hay que cruzar la frontera para realizar una excursión en 4x4 por la nieve, y la respuesta a esa cuestión suele ser inmediata: no existe ningún evento en nuestro país similar a la Croisière Blanche.

Cierto, hay decenas de pequeñas excursiones de fin de semana por zonas montañosas organizadas con más o menos acierto por algunos de los muchos clubes que se extienden por la geografía española, pero ninguno de ellos reúne a cientos de participantes llegados de toda Europa. Tampoco cuentan con grandes medios a nivel organizativo y carecen de la capacidad mediática que arrastra la Croisière.

¿Son por ello alternativas poco atractivas? En absoluto. “Uno puede divertirse tanto o más yendo de excursión con su todoterreno por los Pirineos como por los Alpes, aunque no es lo mismo“, comenta Jordi Vilà, uno de los quince españoles que acudieron a la cita invernal. “Allí tienen un gran montaje y puedes ver coches clásicos restaurados que no llegaron a venderse en España o vehículos con unas preparaciones espectaculares. Es un festival“, asegura.

Para Francesc Ester y Mónica Brincau ésta ha sido la tercera vez que participan “porque en España no hay nada que se parezca a esto, y además nos lo tomamos como unas minivacaciones“, dicen.

De hecho, el emplazamiento de la Croisière Blanche, en Orcières, permite aprovechar la amplia oferta lúdica de su entorno, como el esquí (hay multitud de pistas en toda la zona), o toda la variedad de deportes relacionados con la nieve, e incluso se pueden hacer tandas en el Circuit Sur Glace de Orcières al volante de un Subaru Impreza o en un speed-car. Son actividades accesorias, pero contribuyen a completar una semana de actividades invernales de alta montaña.

Los españoles coinciden en que “los paisajes son preciosos y merece la pena ir a la Croisière al menos una vez en la vida“, como apuntilla Albert Pou. También están de acuerdo en que este evento atraviesa un difícil momento por la insistencia de algunos grupos ecologistas que pretenden acabar con él. “Fuimos el año pasado y nos gustó pero el problema de la semicancelación nos dejó con las ganas de probar una Croisière Blanche en estado puro. Aun así, me da la sensación de que cada vez es más light y eso puede hacer que se pierda parte del aliciente“, comenta Pou.

Miguel Enrique, un francés nacido en León que forma parte de la organización, va un poco más allá y vaticina que “la Croisière acabará desapareciendo antes de cinco años si todo sigue igual“. “Cada vez hay más travas para confeccionar el recorrido y este año teníamos instrucciones de evitar las zonas más difíciles para que los coches no estropearan el terreno. Todo el mundo está haciendo un gran esfuerzo para no dar motivos a los detractores pero hay que pensar también en qué busca la gente que viene aquí“, añade.

En cambio, para Quintín Canals el grado de dificultad no es un factor determinante: “He cumplido mis expectativas. Hacía años que tenía conocimiento de este evento por las revistas y, aunque el recorrido era de dificultad media, sólo con la excursión por esas montañas y valles nevados ya he tenido más que suficiente. No necesito ninguna trialera para disfrutar, aunque a decir verdad el último día estuve un buen rato empanzado en una pista y si no llega a ser por la ayuda de la gente del grupo no hubiera salido de allí. No estuvo mal“.

En conjunto, el balance de los participantes españoles es positivo, pero la Croisière también tiene sus zonas grises. “El precio de las inscripciones es elevado y los costes de ir a los Alpes y estar una semana fuera de casa frenan un poco“, reconoce Canals. Xavier Guix apunta que “ha habido continuas esperas en los caminos para poder avanzar. Unas veces era porque alguien se atascaba en la nieve, cosa que se puede entender, pero en demasiadas ocasiones nos encontramos con otros grupos de frente en mitad de la montaña. Creo que este año ha habido algunos fallos a nivel organizativo“.

Con todo, con sus luces y sombras, la Croisière Blanche sigue siendo un acontecimiento fantástico. Quién sabe hasta cuando seguirá existiendo, así que si alguna vez te ha picado la curiosidad no esperes a que sea demasiado tarde para vivir una aventura off-road en los Alpes.

La Croisière de los españoles

Más información:
www.grmfrance.com

Información complementaria:
La Croisière Blanche, un patrimonio off-road que hay que salvar

Compártelo también en...    Google Bookmarks Digg del.icio.us Meneame Technorati Mister Wong
«
»