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© Marcelo Maragni & Andre Chaco - webventure.com.br
Los participantes en esta 32ª edición del Dakar, la segunda que se disputará en Argentina y Chile, están terminando de pasar las verificaciones administrativas y técnicas, ardua tarea que se lleva a cabo durante tres días para confirmar que las condiciones establecidas por la organización se cumplen escrupulosamente.
Los españoles, tras llegar a Buenos Aires y recoger sus monturas tenían como primer objetivo comprobar que sus máquinas se encontraban en perfecto estado para, a continuación, preparar los detalles necesarios para pasar esas verificaciones, así como hacerse cargo de todos aquellos pequeños detalles de última hora y… esperar a que empiece el Rally.
Momentos tensos de espera que, para los pilotos más mediáticos ha de transcurrir también acercándose a sus fans, firmando autógrafos y posando, de manera incansable, frente a todas las peticiones de fotografías que se producen, que son muchas.
Algunas declaraciones
El vehículo del equipo Magna Navarra Dakar se encuentra en el parque cerrado, tras sufrir, según comenta el piloto del equipo, Pablo Rodríguez “las verificaciones más duras y exigentes que hemos pasado con infinidad de papeleo” y añade que “las hemos pasado sin problemas y el coche está listo para competir que es lo más importante, todo el equipo esta muy ilusionado y con ganas de empezar.
Jordi Juvanteny, el piloto del KH-7 Epsilon Team, reconoce mientras espera su turno, que antes de una carrera se produce siempre una “tensa calma debido a que estás unos cuantos días esperando a que todo empiece y sin mucho que hacer. Sabes que lo tienes todo más o menos controlado, aunque siempre salen flecos por resolver, y te inquietas un poco. Es algo inevitable porque, aunque quieras relajarte, en el fondo estás centrado solamente en todo lo que rodea a la carrera y repasas una y otra vez lo mismo”.
Juan Manel González, “Pedregá”, único piloto español que ha logrado ganar un Dakar en la categoría de quads (año 2006) y también el único español inscrito este año en la categoría, también espera su turno para pasar las verificaciones. El piloto de Navás reconoce, a pocos días del comienzo de la carrera, que ha sido muy difícil para él seguir compitiendo, por la dificultad de conseguir el presupuesto necesario. Asegura que “únicamente estoy aquí para no dejar colgada a toda la gente que me ha ayudado. Si no fuera por ellos este año habría tirado la toalla, ya que no he podido completar el presupuesto y tendré que asumir algunos costes con pólizas y préstamos de amigos”.
Los aragoneses Javier y Miguel Grasa, del equipo Coviar, tras superar ayer con éxito las complicadas verificaciones comentaban que “Ya hemos dado otro paso más antes de la salida. Verificar un Dakar es una experiencia, por el increíble ambiente y por los aspectos técnicos, que de verdad son increíblemente minuciosos”. Los competidores han almorzado hoy en la Casa de Aragón en Buenos Aires, donde fueron recibidos por el Presidente y cientos de “paisanos” de los que residen en la capital argentina.
Xavier Foj y Pablo Jaton, del equipo Toyota Coopertires también han cumplimentado todos los pasos administrativos así como la exhaustiva revisión técnica del Land Cruiser KXR, con lo que el equipo ya ha dejado el coche en el parque cerrado, desde donde el viernes 1 partirán hacia el podio de salida. Según Foj, que buscará la victoria en la categoría T2 es, “las especiales de arena, las que están previstas que sean duras de verdad, nos van a beneficiar, y desde luego, son las que decidirán la prueba. Pasaremos muy cerca del Ecuador donde la temperatura en mitad de Atacama será cercana a los 50 grados, y si a esto le sumamos la altitud, serán especiales demoledoras tanto la mecánica como para
nosotros”.
Por su parte, Marc Coma, vigente campeón del Dakar en la categoría de motos también ultima los detalles de su próxima aventura. Contará nuevamente con Jordi Viladoms como escudero, y un nuevo integrante en el equipo, el holandés Henk Kniuman, además del liderazgo estratégico de Jordi Arcarons, manager deportivo del equipo. Mientras se espera el banderazo de salida en Marc afirma “Vamos a sufrir como todos, pero el hecho de que aumente la dureza en el Dakar 2010 creo que nos beneficiará”.
Otro motard, Pau Soler, participa con una BMW G450X hecha casi a medida por la gente de MTS Motorsport. En este, su primer Dakar después de quedarse “en puertas” en la edición 2008 explica que “Estoy tranquilo, aunque ya quiero que empiece. Sin dudas este es un sueño perseguido que por fin parece que va a cumplirse gracias a los patrocinadores y amigos que no hacen más que darme ánimos. Tan solo pretendo terminar la carrera más dura del mundo y veremos, etapa tras etapa, como se desarrolla esta”.
La anécdota
Los integrantes del equipo Competició Desert, capitaneado por Antonio Vico, sufrieron un susto de importancia cuando se dispusieron a recoger el vehículo de la campa donde estaba aparcado tras su descarga del “Grande Brazile”.
El Bowler Nemesis no estaba igual que cuando lo embarcaron en el puerto francés de Le Havre a finales de noviembre. Presentaba un golpe en la parte frontal izquierda, lo que alteró inicialmente sus ánimos. “Cuando vimos el golpe nos quedamos un poco mosqueados porque, aunque sabes que en un traslado marítimo pueden suceder estas cosas, no esperas que te toque a ti”.
Lo peor vino poco después, cuando subieron al coche e intentaron ponerlo en marcha. “No hacía contacto y volvimos a sobresaltarnos, así que fuimos a buscar a los encargados de la campa para averiguar qué había sucedido con nuestro coche”.
Por lo visto, en el proceso de desembarco un camión de carreras impactó con el Nemesis del equipo y, según Carlos, el copiloto, “lo del contacto seguramente fue un olvido. Los operarios que lo trasladaron se dejarían algún circuito eléctrico encendido y eso habrá provocado que se agotara la batería”.
Después de los partes de incidencias correspondientes, las asistencias técnicas del equipo se dirigieron hasta el lugar para reparar los desperfectos. Afortunadamente, se pudo arreglar el parachoques y, tras cambiar la batería, todo funcionaba con normalidad.
Como explica el patriarca de los Vico, “todo ha quedado en un susto porque en el fondo no ha sido más que una anécdota, pero con tan poco tiempo por resolver contingencias, no se puede evitar reaccionar con cierta inquietud. Ahora ya está todo solucionado y estamos más tranquilos”.
Más información:
• www.dakar.com








