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MJ Marquès | 4x4DIGITAL | 01.11.2009   
Collelldevall Campeón de España en la Baja Portalegre - Foto 1 Collelldevall Campeón de España en la Baja Portalegre - Foto 2 Collelldevall Campeón de España en la Baja Portalegre - Foto 3 Collelldevall Campeón de España en la Baja Portalegre - Foto 4 Collelldevall Campeón de España en la Baja Portalegre - Foto 5 © 4x4digital.com

La Baja Portalegre 500 demostró una vez más -y van 23- que es la mejor prueba en la que competir en la modalidad Rallye TT de la Península Ibérica. Una fantástica carrera en la que los mejores pilotos de nuestro campeonato se batieron en una dura batalla que duró todo el fin de semana. Jaume Collelldevall y Enric Oller con un Mitsubishi Montero DiD obtuvieron la posición número trece en la clasificación absoluta y pudieron con el resto de sus más directos rivales, pero Francesc Termens y Alberto Pascual con un Mitsubishi Montero (16º) y los hermanos Xavier y Albert Blanco con una Toyota Hilux (17º) fueron más que dignos rivales.

Los vencedores del fin de semana, dominando claramente la situación de principio a fin, fueron Filipe Campos y Jaime Baptista a bordo de su BMW X3 -que así se proclamaban campeones del trofeo Portugués e Ibérico-, seguidos de Barbosa y Ramalho (BMW X3 CC) y Leal dos Santos y Fiuza (BMX X5). En este mismo fin de semana Boris Gadasin y Vladimir Demyanenko (Proto G-Force) se proclamaban Campeones del Mundo de la Copa Internacional FIA de Bajas y sus compatriotas Varenstov y Yelagin (Toyota LC) los mejores T2 en esa competición.

La prueba

La mítica, y dura, prueba portuguesa empezaba el viernes temprano disputándose una espectacular Super Especial cronometrada sobre un recorrido de siete kilómetros donde los pasos de agua, las curvas enlazadas y los saltos previstos hacían suponer que como de costumbre la afluencia de espectadores sería masiva. Y así fue. Miles de personas se disputaban las mejores ubicaciones donde situarse, instalar sus mesas de camping, neveras y barbacoas -preferentemente a la sombra- a la espera de ver durante escasos segundos a cada uno de los pilotos que, en las distintas especialidades y categorías (en buggies, quads, motos y autos) habían de pasar por el tramo escogido.

Después, 116 kilómetros disputados al oeste de Portalegre definían el segundo sector. Con algunas zonas definidas por la organización como “de espectáculo”, estos puntos aglutinaban montones de aficionados que, pacientes, esperaban a que pasasen sus favoritos. Después, muchos de ellos se desplazaban a otros lugares estratégicamente escogidos sobre un mapa para seguir disfrutando del espectáculo. Los pilotos, mientras tanto, cumplían su labor de la mejor manera que les era posible. Las primeras bajas por agotamiento mecánico o por causa de algún tropiezo indeseado empezaban a producirse y cada vez llegaban menos autos al parque de asistencia a su hora prevista…

De manera similar transcurrió el sábado en el que se habían de disputar dos tramos cronometrados: 142 más 236 duros kilómetros repartidos en el cuadrante sudeste de la capital alentejana. Todo empezó muy temprano, pero nada podía hacer desfallecer la absoluta afición de los portugueses y las zonas más espectaculares siempre estaban llenas de gente. Aprovechando la circunstancias, y como también es habitual -y de agradecer-, decenas de chiringuitos vendían bocadillos y bebidas a pie de pista. Por su parte, los equipos que habían podido concluir la jornada anterior y seguían en competición, daban lo mejor de si mismos y sus monturas. Filipe Campos aumentaba kilómetro a kilómetro su ventaja y el resto de sus verdaderos rivales intentaban evitarlo. Otros, con nulas opciones a obtener ninguna victoria, aprovechaban las atentas miradas del numeroso público para acelerar derrapando en las curvas para obtener así merecidos vítores…

Poco después de las 15:00 horas del sábado empezaba a concluir la Baja Portalegre 500 con la entrada de los “supervivientes” en el parque cerrado y entregando su carnet de control. Tan solo 34 equipos, siete de ellos españoles, podrían cumplir ese trámite de los 69 que empezaron el día anterior. La mitad de los autos inscritos en el evento FIA, por causa de la dureza de esta mítica prueba, no pudieron llegar a la meta. Pero seguro que volverán a intentarlo.

Concluye el Campeonato de España

Un total de once equipos españoles estuvieron presentes en esta Baja Portalegre 2009, última prueba de nuestro campeonato. Algunos de ellos también estuvieron a punto de obtener muy buenos resultados y acompañar a Collelldevall, Termens y Blanco en las dignas posiciones que finalmente ocuparon, pero la mala fortuna -en forma de accidente o avería y en algunos casos muy cerca de la meta- acabaría con sus pretensiones.

Al poco de iniciarse la etapa prólogo de la mañana del viernes se paraba el Mitsubishi de los hermanos Miguel Angel y María Valero. Al parecer, la bomba del carburante dejaba de funcionar y a pesar de los intentos para reparar esa avería, la presencia de los valencianos en la Baja Portalegre duraba escasos minutos. Los demás terminaban sin problemas aunque en posiciones retrasadas. Los mejores clasificados, Joan Rodríguez y Francesc Codina a bordo de un Nissan Navara entraban en la posición número 28.

Manolo Plaza y Nacho Salvador con un Isuzi D-Max concluían la SS2 con el eje delantero sin tracción y, a pesar de parecer que podían arreglar el problema, no pudieron tomar la salida el sábado. Concluido el viernes, Collelldevall y Termens, con exactamente el mismo tiempo, ocupaban las posiciones 18 y 19 respectivamente en la clasificación general. Rodríguez y Codina estaban justo detrás y Xavier Blanco, el otro favorito al título estatal, ocupaba la posición 27 a 3′ 45” de Collelldevall.

En la primera carrera del sábado, la SS3, Manuel y Oriol Granadero perdían una rueda de su Mitsubishi Montero tras segarse completamente los espárragos que la soportaban y habían de apearse de la carrera. Rodríguez y Codina volvían a ser los mejores españoles. Collelldevall le pudo sacar casi un minuto a Termens, aunque ambos permitían recuperarse a Blanco que se ponía a 2′ 47”.

Después, la SS4 empezaba con las espadas en alto por parte de los españoles que se jugaban el campeonato. Con muy poca diferencia entre los líderes y con Joan Rodríguez y Francesc Codina sacándole el máximo partido a su Navara, todo podía ocurrir en los últimos 236 kilómetros y, efectivamente, ocurrió de todo. Rodríguez y Codina rompían una de sus ruedas a escasos 30 kilómetros de la meta cediendo la mejor posición entre los españoles a Collelldevall. Por otra parte, Jose Luis Iañez y Fernando Maldonado, que hasta el momento ocupaban la posición número 34, volcaban dando tres vueltas de campana a solo 15 kilómetros del final, afortunadamente sin ninguna consecuencia para los ocupantes del Toyota HDJ80.

Así, Jaume Collelldevall y Enric Oller en la posición número 13 pudieron imponerse 5′ 36” a Francesc Termens y Alberto Pascual que ocuparon la posición 16. Justo detrás, los hermanos Xavier y Albert Blanco entraban 1′ 19” después. Tras ellos, Rafa Ciscart y Jaume Machi entraban con su Isuzu D-Max en la posición 27, Luís Belloso y Jorge Saiz con un Toyota Hilux los 31, José A. González y María Hernández con un Nissan GR los 33 y Joan Rodríguez y Francesc Codina, a pesar de la avería del la Navara, pudieron entrar en la posición 35.

Jaume Colldelldevall se proclamó en esta carrera el mejor del Campeonato de España de Rallyes TT y mejor T1. Tras él, Xavier Blanco en la clasificación general y en la categoría. Por su parte, Francesc Termens es el tercer clasificado y de nuevo mejor T2 del campeonato español. Albert Blanco, navegante de su hermano Xavier, es el mejor de los copilotos españoles. Todos ellos recibieron sus merecidos trofeos de manos del Director Deportivo de la Federación Española de Automovilismo, Javier Sanz, que se desplazó hasta Portalegre para entregarles personalmente los galardones en la ceremonia que clausuraba este fantástico evento.

La Baja Portalegre 500, en su 23ª edición, ha estado gestionada por más de un millar de personas ocupándose de todas las facetas con dedicación, esmero y diligencia para convertirla de nuevo en un éxito deportivo. A esta prueba -que habría de servir de ejemplo en este lado de la frontera- tan solo le ha faltado una cosa y es de justicia recordarlo: José Megre coordinándolo todo… Aunque seguro que estaría orgulloso al comprobar que su legado ha quedado en muy buenas manos.

Más información:

http://www.bajaportalegre500.com

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