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La nueva aventura extrema, que tuvo lugar en China, supuso un reto excepcional para los participantes, algunos de los cuales incluso debieron abandonar sus vehículos y ser evacuados a causa de las lluvias torrenciales.
La aparición de nuevos eventos relacionados con nuestro sector siempre es una buena noticia y si, encima, estos vienen firmados por los fundadores de la Rainforest Challenge Malasia (para la que cada vez falta menos, dicho sea de paso), la aventura está asegurada. De esta forma nace la China-Sanya International 4x4 Challenge, prueba que acaba de celebrarse en el gigante asiático y que llega con la intención de convertirse en una nueva referencia en lo que a todoterreno extremo se refiere.
Exigencia máxima
Su recorrido se convirtió en una verdadera selección natural. De la cuarentena de equipos que se lanzaron a la aventura, 33 superaron los sectores especiales de la prólogo, 22 alcanzaron el primer campamento en las montañas Bao Long, 13 pudieron entrar en el sector Aventura y solamente un par de ellos consiguió salir del tercer campamento. Y es que los dos últimos días de evento se convirtieron verdaderamente en un infierno, pues fuertes tormentas y feroces tifones azotaron la región, transformando el sector Aventura, situado entre el primer y el tercer campamento, en una épica lucha tanto para hombres como para máquinas. Los ríos se convirtieron en corrientes infranqueables y las durísimas pendientes de barro hicieron muy complicado el avance. Para colmo, las sanguijuelas hicieron acto de presencia y se encargaron de incordiar aún más a los participantes.
Sin duda alguna, la Madre Naturaleza siempre gana, sea cual sea el lugar del mundo. Es por ello que, en la parte final de la prueba, y mientras los pocos coches aún activos se movían muy lentamente y los víveres comenzaban a escasear, la organización dio la orden de abandonar la zona a pie, dejando los vehículos atrás. Finalmente, once todoterrenos debieron ser abandonados en medio de las montañas y no pudieron ser recuperados hasta después del evento. Las operaciones de evacuación de los participantes y el personal de organización se alargaron durante todo un día, hasta que todo el mundo se encontró a salvo.
Para no olvidar
Tal y como aseguró Luis J.A. Wee, fundador del evento, “la prueba ha supuesto una inolvidable experiencia para todos los que hemos estado involucrados en ella, así como un buen aprendizaje del entorno. Para los equipos chinos locales, pienso que ha sido el evento más apasionante en el que nunca hayan participado, y además con un emocionante final para recordar.”
La representación internacional fue más que variada, ya que viajaron hasta China equipos de Inglaterra, Polonia, Holanda, Rusia, Francia, Italia, Hungría, Líbano, Sri Lanka, India, Malasia y Filipinas además, por supuesto, de los anfitriones. Se trata de un abanico de nacionalidades nada desdeñable para una primera entrega, que probablemente seguirá creciendo en futuras ediciones.

Más información:
http://www.rainforest-challenge.com








