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Redacción | 4x4DIGITAL | 22.09.2009   
Conclusiones de la Panáfrica 2009 - Foto 1 Conclusiones de la Panáfrica 2009 - Foto 2 Conclusiones de la Panáfrica 2009 - Foto 3 Conclusiones de la Panáfrica 2009 - Foto 4 Conclusiones de la Panáfrica 2009 - Foto 5 © Equipo "Terra4x4"

El pasado día 13 de septiembre concluyó la edición 2009 de la Panáfrica, una prueba peculiar en Marruecos que sobre todo se abastece de buggies, quads y motos, pero que también ha tenido en esta ocasión una participación honrosa de vehículos 4x4.

No es fácil, menos aún en los tiempos que corren, conseguir un buen número de participantes inscritos en las pruebas que, organizadas desde aquí, se llevan a cabo sobre todo en Marruecos, pero también en buena parte del resto del continente africano. Son ya muchos los organizadores que intentan diferentes estrategias para obtener el éxito de sus respectivos eventos. En este caso, los responsables de la Panáfrica apostaron por aceptar cualquier tipo de vehículo motorizado en su prueba, camiones incluidos (aunque lo cierto es que ninguno de estos llegó a inscribirse), y supieron convencer a unos cuantos participantes en otro tipo de vehículos, entre ellos un puñado de coches todoterreno, aquello que más nos interesa explicar.

La mayoría de los 4x4 participantes acudían como integrantes del equipo “Terra4x4″. Javier Martínez y Luís Vives, del taller barcelonés, les prestaron asistencia durante el desarrollo de la prueba a la vez que participaban en la misma, obteniendo la segunda posición en la clasificación de navegación, en lo relativo a coches 4x4 y cuartos en la general.

Algunas declaraciones

Quienes resultaron campeones en esta prueba, a bordo de un Toyota FJ Cruiser, fue la pareja formada por (padre e hijo) Juan Lario y Juan Lario, quienes nos explican que “Estamos muy contentos. Aunque tenemos experiencia en el mundo de la competición, esta es la primera vez que participamos en una prueba de este tipo, a bordo de un 4x4 y por el desierto. En este tipo de pruebas se combina la preparación del vehículo, las dotes navegando, la destreza conduciendo y la suerte. Hemos tenido un poco de todo y por eso hemos logrado ganar la Panáfrica 2009”. Al respecto de esta primera experiencia, añaden “Sin dudas volveremos a participar en este tipo de pruebas, en la Panáfrica, pero también buscaremos algunas más selectivas”.

Por su parte, Javier Martínez -segundo clasificado, a bordo de un Toyota Land Cruiser- comenta al respecto de su participación en la Panáfrica 2009, como concursante y en su papel de asistencia, que “La experiencia ha sido, finalmente, positiva. Nos hemos divertido y todos hemos regresado a casa sin más inconvenientes, que es lo más importante. Es cierto que las circunstancias meteorológicas complicaron mucho el desarrollo de la prueba, pero también es cierto que por parte de la organización no se tuvieron en cuenta determinados aspectos que para la próxima edición deberían estar subsanados. Es una prueba que me gusta mucho y se que Philip hará todo lo posible por mantenerla en el lugar que le corresponde estar. Quiero destacar, me parece importante, lo bien escogidos que estaban los recorridos y, sobre todo, la localización de los waypoints. Seguro que la elección de los puntos de paso fue un trabajo duro para la organización y es de agradecer que se hayan esmerado tanto“.

También participaba en la Panáfrica 2009 una chica, solo una. Yolanda Parra acompañaba a Antonio González a bordo de un Toyota Land Cruiser y quienes finalmente lograron quedar los quintos clasificados en lo que ha coches se refiere, a pesar de que esta era su primera vez compitiendo de este modo y con prácticamente nula experiencia en la conducción por el desierto. Yolanda comenta su experiencia “Me ha encantado y repetiremos. Junto con mi marido volveremos a participar en pruebas de este tipo, seguro. Todo ha sido genial, quizás un poco incómodos los vivacs por causa de la lluvia y el barro, pero sin problemas”. De aquello que más le ha llamado la atención de esta primera vez, comenta que “Las dunas. Creo que nunca me acostumbraré al salto sobre las crestas sin ver que es lo que hay más allá, pero seguiré insistiendo”. Antonio, su marido, está encantado del resultado obtenido en la Panáfrica “No tuvimos ningún problema relevante, todo fue genial. Quedamos quintos y eso que no llevábamos ordenadores ni nada parecido para orientarnos, tan solo un GPS. Como comenta Yolanda, volveremos a participar en retos similares muy pronto”.

Las dificultades

No fue nada fácil para nadie, ni tan solo concluir la prueba. Las intensas lluvias que acompañaron a la Panáfrica, especialmente en sus últimas jornadas, obligaron a neutralizar algunas etapas dado que el vadeo de determinados ríos, secos la mayor parte del tiempo, resultaba imposible para los vehículos menos preparados. Incluso los 4x4 tuvieron serias dificultades para afrontar esta inesperada dificultad. La incómoda lluvia también complicaba el descanso en los vivacs, sobre todo el de aquellos menos preparados y a quienes la organización tuvo que ceder algún tipo de material para poder intentar descansar bajo el aguacero.

Por otra parte, la mala suerte quiso que el camión de asistencia (que transportaba todas las pertenencias de los motoristas: ropa, comida y recambios incluidos, además de la comida de todo el mundo) se averiase el primer día, dejando “en la estacada” a un buen número de participantes que tuvieron que recurrir a las raciones de emergencia que llevaban en la mochila durante tres largos días. Aunque, a tenor de la realidad, el trago fue menos terrible gracias al esfuerzo de algunos de los que, participando a bordo de coches 4x4, iban bien provistos de todo tipo de víveres y quisieron compartirlos con el resto, además de colaborar en el transporte de lo más elemental de aquellos que no podían hacerlo por si mismos.

Algunas críticas

Tras unos días de reflexión por parte de todo el mundo y las consabidas “notas de prensa” -que siempre expresan el éxito en lo acometido- emitidas por parte de la organización y algunos equipos participantes, se han dado además algunos mensajes en foros, correos electrónicos y llamadas telefónicas, también dirigidas a esta redacción, que denotan cierta decepción por parte de algunos de los que por allí anduvieron.

Las principales razones para la quejas dirigidas a la organización se sustentan, según la información que ha llegado a nuestras manos, en los problemas logísticos derivados de la avería del camión y en algunas confusiones a la hora de entender quienes eran parte de la organización del evento, ya que existía una asistencia exclusiva para buggies- dos vehículos 4x4- que quizás podían haberse ocupado de ayudar en todo lo demás en algunos momentos críticos. También cuestiones relacionadas con el hecho de que el médico (incluido en el staff de la organización) además participase con un quad apareciendo incluso en los listados de clasificación; algunos problemas relativos a los rescates de vehículos a altas horas de la madrugada; la tardanza -tres días- en conocerse los resultados finales…

Algunas réplicas

Antes de publicar este artículo, y para poder aclarar estos comentarios, hemos hablado con el máximo responsable de la organización de la Panáfrica, Philip Ligue, quien reconoce algunos problemas en la logística que se subsanarán en las próximas ediciones. “Pensábamos que la avería del camión la podríamos solucionar en pocas horas, pero no fue así y tuvimos que improvisar el transporte del material hasta que pudimos volver a tenerlo disponible tres días después. Por otra parte, las inclemencias del tiempo hicieron realmente incómodo el desarrollo de la Panáfrica 2009, también para toda la organización, quienes no paramos de atender todas las necesidades de los participantes, a cualquier hora del día o de la noche mientras -además y dadas las características propias de esta prueba- teníamos que ayudar a aquellos que tenían poca experiencia y ningún material específico para este tipo de aventuras. Incluso elaborar las clasificaciones era una tarea realmente ardua. Al respecto de las asistencias contratadas por los buggies, estos siempre circulaban -lógicamente- detrás de sus clientes por si tenían algún contratiempo y les atendían en los campamentos. Esa era su misión, ninguna otra, y por tanto nadie podía pedirles que se ocupasen de ninguna otra tarea”.

Al respecto de la participación del médico a bordo de un quad, explica que “Nuestro médico tiene amplia experiencia conduciendo este tipo de vehículos, pero la mala suerte quiso que se le averiase en un par de ocasiones y que tuviésemos que rescatarlo en una de ellas. Viajaba cerca de los motoristas por si necesitaban su asistencia y en ningún momento se puso en riesgo. Venía a cumplir su labor como médico -por suerte no hizo falta en el transcurso de la prueba- estando siempre disponible para su cometido si hubiese sido necesario”. Philip concluye diciendo que “Agradezco a todos los participantes su confianza y a David Nadal y a su equipo de Masía Pelarda su profesionalidad, especialmente por las circunstancias de extrema dureza en las que se ha desarrollado el evento. Ahora estamos pensando ya en la Panáfrica 2010, en la que corregiremos los errores cometidos en ediciones anteriores y en la cual invitamos a empezar a pensar a todo el mundo que quiera disfutar de una auténtica aventura en Marruecos”.

Más información:

http://www.panafrica.es


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