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Redacción | 4x4DIGITAL | 28.06.2009   
Dura prueba de Trial 4x4 Extremo en Zeanuri - Foto 1 Dura prueba de Trial 4x4 Extremo en Zeanuri - Foto 2 Dura prueba de Trial 4x4 Extremo en Zeanuri - Foto 3 Dura prueba de Trial 4x4 Extremo en Zeanuri - Foto 4 Dura prueba de Trial 4x4 Extremo en Zeanuri - Foto 5 © 4x4digital

Un año más se llevó a cabo en Undurraga, entre Bilbao y Vitoria, el Trofeo Internacional Zeanuri Xtrem, prueba única donde los participantes son invitados por parte de la organización en base a los méritos conseguidos en pruebas similares y donde todos ellos vienen a ofrecer lo mejor de si mismos y de sus preparadas máquinas.

En esta ocasión, y con la ausencia de última hora de uno de los equipos portugueses invitados, fueron cinco los coches que tuvieron que afrontar las dificultades que Ignacio Corcuera “Livingstone” y su equipo de colaboradores y comisarios quisieron dibujar en una de las laderas del Puerto de Barazar, con cinco zonas de trabajo que comprendían dificultades de todo tipo: enormes zanjas y trincheras; inclinaciones, rampas y pendientes con ángulos imposibles; barro; enormes piedras; espesa vegetación…

No importaba. Los equipos participantes acudían con máquinas capaces de afrontar todos esos obstáculos, solo sería necesario que las fuerzas personales y las mecánicas soportasen tanto trabajo.

Poco después de las 17:00h del sábado, los participantes comenzaban una fase eliminatoria. Solo podían quedar dos para el “mano a mano” del día siguiente que decidiría quien iba a ser el campeón. Un sorteo preliminar indicaba quien comenzaba en cada una de las zonas dispuestas, después cada cual escogería libremente el orden para afrontar las siguientes logrando recorrer el máximo posible, con las mínimas penalizaciones (básicamente evitando salirse del recorrido, no observar las medidas de seguridad impuestas o permanecer más de 30′ en cada zona).

En la zona 1, los madrileños Rubén Martín y José Vidal, del equipo “Auto Xtrem 4x4”, con su Suzuki SJ420 demostraban sus buenas maneras entrado y saliendo de un agujero de más de dos metros de profundidad y pasando después por encima con la ayuda de pesados troncos que habían de colocar en posición y asegurar. Después, una pendiente absolutamente vertical les obligaba a usar el cabestrante trasero para poder deslizarse y “bajar sin caer” hasta concluir el recorrido.

Tomás Miramón “EL Zorro” y Américo “Portu” con su Land Rover Defender afrontaban en la zona 2 un escalón tremendo, en un recorrido circular, que les obligaba a conducir en una inclinación lateral imposible de sobrellevar sin usar winch, eslingas y bloqueos de diferencial. Lamentablemente, tal inclinación inundó de aceite un par de cilindros del Defender, dejándoles literalmente “tirados” y sin posibilidades de concluir de manera alguna sin ayuda externa.

Mientras tanto, el Unimog proto de Mark Hutchinson y Alfonso “McGyver” de “Auto Rescate 4x4” se peleaba con la zona 3. Aquí tocaba descender al fondo de un húmedo barranco que no parecía demasiado complicado. Recorrerlo después no sería tan fácil: Un espeso lodazal, al cual había de accederse por una angosta entrada entre árboles, tenía que recorrerse en ambos sentidos antes de salir superando inclinaciones laterales excepcionales.

En la zona 4, los portugueses del equipo “Ladricolor” formado por Rui Querido y Nuno Graca a bordo de un Toyota LJ70 y vencedores de las dos últimas ediciones de la Rainforest portuguesa, se veían en la obligación de acometer un reciente desmonte y subir por una empinada ladera llena de agujeros enormes y donde era imposible avanzar sin la ayuda del cabestrante y de la pesada ancla que, escalón tras escalón, el copiloto se veía en la necesidad de transportar. Después, una bajada de similares características llevaba a un “bosquecillo” que, pendiente de talar, habían dejado allí para que se ocupase el primer equipo en encontrarse con ese problema. Sin demasiados miramientos, el Toyota avanzó empujando todo lo que se le ponía por delante para concluir justo al límite del tiempo estipulado.

Una larga rampa, muy inclinada tanto frontal como lateralmente, constituía la zona 5 y el equipo “Ekolán” de Andoni Gangoiti y Tomás Leiva con su Range Rover era el encargado de acometerla, lamentablemente sin demasiado éxito pues la complicación de terreno hizo que el tiempo se les echase encima impidiendo que terminasen antes de obtener la máxima penalización posible.

Tras esa primera media hora de competición y auténtico espectáculo todoterreno tocaba reparar las monturas que así lo necesitasen y recuperar fuerzas para seguir con el resto de recorridos dispuestos. El límite horario para concluir estaba fijado a las 20h y llegado ese momento, la organización tendría que decidir, con la ayuda de las anotaciones de los comisarios, quien disputaría la final del día siguiente.

Las expectativas de la práctica totalidad de los asistentes se vieron confirmadas cuando Livingstone hizo público que el duelo final se llevaría a cabo entre los portugueses del equipo “Ladricolor” y los madrileños de “Auto Xtrem 4x4”. Una parrillada compartida entre los participantes y los comisarios serviría de cena y de fantástica ocasión para comentar las experiencias de aquella tarde y hacer buenos amigos antes del merecido descanso.

A las 10h de la mañana del domingo se sorteaba la zona de inicio de cada uno de los equipos supervivientes. Suprimida la zona 2, ahora eran cuatro las que habían de superarse, en esta ocasión en sentido inverso, empezando Rui y Nuno en la zona 1 y Rubén y José en la 3 sin demasiadas complicaciones y demostrando que las fuerzas personales y los vehículos se encontraban en condiciones de “aguantar” la dura mañana y de seguir ofreciendo espectáculo.

Aún así, los portugueses rompieron en dos ocasiones el cable del winch trasero y un error en su estrategia les impedía afrontar la última zona, al quedarse sin tiempo para ello. Por lo demás, de nuevo espectaculares progresiones de uno y otro equipo arrancaban los aplausos del público, más escaso que en el día anterior pero que sabían como animarlos por igual.

Finalmente la justa decisión de Livingstone y sus asistentes hacia vencedores esta edición del Zeanuri Xtrem al equipo madrileño de Auto Xrem 4x4.

Sin ningún genero de dudas, durante este fin de semana hemos podido ver una auténtica exhibición de las capacidades de trabajo de los vehículos adaptados a estas condiciones. Evidentemente la mecánica es fundamental en esta disciplina del 4x4 pero no lo es menos el trabajo en equipo y la aportación del “sufrido” copiloto encargado de facilitar en avance de una máquina que ha de ser conducida “sin demasiados reparos” hasta la meta.

Por otra parte, también hemos podido podido contemplar el encuentro de dos maneras absolutamente diferentes de acometer las dificultades, aunque igualmente eficaces. La mecánica básica, burda según se mire, la comunicación a grito pelado entre piloto y copiloto, la fuerza bruta aplicada en el progreso frente a la técnica depurada en la conducción y en el manejo de las herramientas, los intercomunicadores que permiten la conversación tranquila y también un cierto grado de elegancia en las maneras. Dos maneras de entender una disciplina que satisface absolutamente al espectador y también a quienes saben como hacer prosperar las máquinas para llevarlas a su destino por complicado que sea el reto.

Por último destacar la organización del evento y agradecer a Livingstone y a la Comisión de Fiestas de Undurraga su aportación y animarlos a continuar ofreciendo este tipo de espectáculos.

Más información:

http://www.bilbao-dakar.com

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