Puedes leer notícias relacionadas en... Rallyes TT
Comparte:
Redacción | 4x4DIGITAL | 20.04.2009   
Baja Almanzora 2009 - Foto 1 Baja Almanzora 2009 - Foto 2 Baja Almanzora 2009 - Foto 3 Baja Almanzora 2009 - Foto 4 © 4x4digital

Este fin de semana se ha disputado en el Levante Almeriense la cuarta edición del “Rally todo terreno Ramblas de Huércal-Overa – Baja Almanzora”, primera prueba del Campeonato de España de Rallys TT. La Escudería Andinas Racing, sobre un roadbook elaborado por José María Servià, se ocupó de toda la organización y la logística.

En esta primera prueba del calendario nacional todos tenían que estar presentes -y salvo alguna excepción así fue- para comprobar de primera mano como eran los vehículos de sus oponentes y probar el propio en carrera. Por otra parte, algunas novedades en los reglamentos permiten ahora la disputa a vehículos no habituales en este tipo de competición como son los buggies y dos de estos vehículos quisieron probar suerte.

Cabe destacar que entre los inscritos se encontraban Javier Gismeno, que volvía a competir, ahora sobre un Buggy Kawasaki y Pep Vila, el mejor español clasificado en el último Dakar Argentina-Chile en camiones, montando ahora un Buggy RBS Obey. David Oliveras, de Epsilon Team, también se bajaba del camión para participar en esta prueba a bordo de un Toyota HDJ 80. Por otra parte, un fantástico bólido presentado por Tot Curses, el proto C4, se ocupaba de las labores de Coche 0 durante el sábado, antes de embarcar rumbo al Rally de Túnez.

El prólogo

Con 38 vehículos inscritos y las verificaciones administrativas y técnicas pertinentes completadas, el sábado a las 12 se llevaba a cabo una prueba Súper Especial -con un recorrido a un tramo de 10 kilómetros realizado en dos ocasiones-, que permitiría configurar el orden de salida de los participantes que, aquella misma tarde a las 16,30h y desde las playas de Mojácar, debían comenzar la competición.

Superar ese primer trámite ya produjo algunos disgustos entre los participantes. El Mitsubishi de Rey y Corbera volcaba al poco de tomar la salida de la primera tanda aunque sin mayores consecuencias, ya que pudieron concluir la prólogo y tomar la salida aquella tarde tras reparar en tiempo record los desperfectos ocasionados en el vehículo.

Comienza la carrera

La salida oficial del primer tramo comenzó en Mojacar, sobre la arena de sus playas y antes de adentrarse en los caminos y ramblas de aquella comarca, extremadamente secos y que provocaba una gran cantidad de polvo en la carrera. Mucho fue el público asistente que, desde los puntos estratégicamente aconsejados por la organización, pudieron contemplar el paso de los vehículos, animando a los conocidos y a todos aquellos que parecían demostrar destreza al volante, aún y sin saber quienes eran sus ocupantes.

Algunos trazados del recorrido eran realmente duros y muchos -demasiados- los kilómetros a recorrer, lo cual hizo mella en las mecánicas de la práctica totalidad de vehículos, obligando al abandono de algunos de ellos, y retardando la llegada de los últimos hasta alta horas de la noche. Además, en uno de los tramos, unas enormes pozas de agua obligaban a circular con extrema cautela, cosa que no todos supieron llevar a cabo obligando a la organización y a algunos de los participantes a ayudar en las tareas de desatasco.

Concluía el día con el parque cerrado prácticamente vacio ya que muchos intentaban reparar sus monturas para dejarlas listas y con capacidad de competir en la jornada siguiente. En la cual, además, tocaba madrugar.

El día después

El domingo amaneció empapado. Una persistente lluvia caída durante toda la noche y la extrema dureza de la jornada anterior obligaba a los organizadores a tomar sabias decisiones en un plazo muy corto de tiempo.

No olvidemos que la práctica totalidad de la carrera se llevaba a cabo sobre ramblas encargadas de llevar la totalidad del agua caída en las montañas hasta el cercano Mediterráneo. Así pues, algunos de los tramos a disputar, sobre el mismo recorrido del día anterior, eran literalmente imposibles de llevar a cabo por causa del barro y del agua acumulada. Por otra parte, la labor de los comisarios para llegar a algunos de los puntos de control se complicaba extremadamente por las mismas causas.

Antonio Segura, el máximo responsable de la organización, reunió a las escuderías a la hora prevista de inicio para explicar tales circunstancias y -con el visto bueno de los comisarios- retrasar una hora la salida y recortar el recorrido drásticamente.

Todo empezaba a las 9 en punto en las mismas playas para concluir, tan solo un centenar de kilómetros después muy cerca del parque cerrado, en Huércal-Overa y con los ánimos renovados por parte de los 27 equipos que quedaban en carrera.

El terreno, ahora sin polvo, presentaba una condiciones óptimas para dar gas e intentar recuperar tiempo al tiempo por parte de los favoritos -algunos de los cuales habían quedado en posiciones retrasadas- y ofrecer espectáculo en los adelantamientos que el público, de nuevo cuantioso, agradecía.

Al mediodía y con la meta a sus espaldas, todos regresaban al parque cerrado para esperar el resultado oficial de los cronometradores y obtener sus merecidos trofeos los mejores, jamón incluido. Tan solo habían podido concluir la totalidad del trazado propuesto 18 vehículos.

Impresiones

Concuida la ardua competición pocos fueron los pilotos que no usaron la expresión “muy dura” para explicar cómo habían vivido la carrera. Concretamente, y por citar algunos ejemplos, J. Francisco González de Andinas Racing -Campeón absoluto a bordo de un Mitsubishi Montero T2- no dudaba en calificar de “muy dura, técnica y excesivamente larga” la prueba. De TR2, Francesc Termens -2º clasificado en T2 con un Mitsubishi Montero- quiso usar la expresión “demoledora” para explicarse.

Aunque también es cierto que otros consideraron que esta había sido una carrera “fantástica, de principio a fin” según palabras de Francisco Lardón del equipo Cristalbox -15º clasificados absolutos y 5º en su categoría a bordo de su proto Shirux.

Pep Vila -quien quedó clasificado en 9ª posición absoluta- calificó la prueba de “muy divertida” a bordo del Buggy Obey y no duda al decir que “una parte del futuro de esta competición, por economía y diversión, se encuentra en esta nueva categoría”.

Baja Almanzora 2009

Clasificación final

Absoluta
1º – José F. González / Francisco J. De Haro # Mitsubishi Montero
2º – Oscar Hernández / Juan José Martínez # Mitsubishi Montero
3º – Fernando Hernández / Jordi Morales # Nissan Pathfinder

T1.1 (gasolina)
1º – Fernando Hernández / Jordi Morales # Nissan Pathfinder
2º – José Zaragoza / Holiber Martínez # Bowler Wildcat 200
3º – Alfonso Piñón / Pedro Covarrubias # Nissan GR

T1.2 (diesel)
1º – Oscar Hernández / Juan José Martínez # Mitsubishi Montero
2º – Jaume Collelldevall / Francesc Guillem # Mitsubishi Montero
3º – Xavier Blanco / Albert Blanco # Toyota Hilux

T2
1º – José F. González / Francisco J. De Haro # Mitsubishi Montero
2º – Francesc Termens / Alberto Pascual # Mitsubishi Montero
3º – Andrés Márquez / Israel Gelabert # Nissan Navara Pick-Up

T5 (Buggys)
1º – Pep Vila / Moises Torrellardona # RBS Obey
(único clasificado)

Mitsubishi EVO CUP
1º – José F. González / Francisco J. De Haro # Mitsubishi Montero
2º – Oscar Hernández / Juan José Martínez # Mitsubishi Montero
3º – Jordi Gaig / Miguel Amblas # Mitsubishi Pajero

Más fotos en nuestra NUEVA galería:

«
»