XV Concentración Internacional de Vehículos Militares de época y Land Rover clásicos.
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Durante los días 5, 6, 7 y 8 de marzo de 2009 se dieron cita en El Guixaró (Barcelona) más de 130 vehículos de época, mayoritariamente militares, con unas 300 personas a bordo. Una cita obligada para muchos de ellos que, ataviados con los uniformes correspondientes, desean que lleguen estas jornadas para reencontrarse de nuevo.
Esta es la 15ª edición consecutiva de una concentración turística -no competitiva- que, por razón del trabajo constante y bien ejecutado de los organizadores, se ha convertido ya hace algún tiempo en una de las más notorias de cuantas se celebran en España a lo largo del año.
En esta ocasión, entusiastas de las viejas glorias motorizadas llegados de toda la península, Francia, Bélgica e incluso -más allá de la costa y con notable representación- de las Baleares, no tuvieron reparo en recorrer cientos de kilómetros con sus clásicos para estar presentes en esta cita convocada por el Motor Club del Bages, una de las asociaciones de aficionados a los coches y motos de época más numerosa del estado con más de 4.000 miembros.
Algunos de los vehículos presentes en esta concentración -todos, obviamente, en perfecto orden de marcha- eran auténticas joyas de la historia que tuvieron que soportar algunos tristes avatares de la condición humana en forma de guerra. Concretamente, nos llamó especialmente la atención un Dodge WC57 del año 1944 perfectamente pertrechado, que llegó a este continente desde Estados Unidos con motivo de la 2º Guerra Mundial como la inmensa mayoría de los vehículos presentes, y que dedicó en esta ocasión algunos kilómetros de su larga historia a transportar montones de niños que disfrutaron de lo lindo en tan magno auto. No debería ser otra la finalidad de cualquier tipo de vehículo militar, antiguo o contemporáneo, que la de ofrecer alegría especialmente a los niños.
Más joyas: Varios Ford Mutt, Jeep GPW, M3 y M30, Dodge M37, WC51, Land Rover SII, motocicletas BMW R75 con sidecar… El mismo propietario del Dodge WC57 del 44 también se trajo desde San Sebastián un flamante Ford Mutt A2 825. “Tardaré quince días en limpiarlos, pero me encanta traer mis coches a estas concentraciones y pasearme con ellos” decía orgulloso vestido con un discreto uniforme militar acorde con sus vehículos.
Y es que, ninguno de todos los clásicos presentes había llegado hasta aquí tan solo para ser expuesto. Un buen número de recorridos offroad previstos, algunos de ellos para poder pisar la nieve, les permitía conocer cada día un trocito de aquella comarca y, de paso, crear un cierto grado de estupor entre los conductores de los autos “normales” con quienes se cruzaban en los enlaces por carretera. Además, zonas de trial, barro y visitas culturales servirían para amenizar y complementar el encuentro a lo largo de los cuatro días. Incluso un concurso de elegancia había de tener lugar para premiar a aquellos autos mejor acondicionados, incluidos -como no- sus ocupantes.
Ferran, de la sección de vehículos clásicos del Motor Club del Bages y el “alma mater” de este encuentro desde ya hace muchos años, nos explicaba que “es un trabajo arduo pero vale la pena compartir estas jornadas con toda esta gente quienes, y aunque pudiera parecer otra cosa, no tienen ninguna querencia por lo que estos vehículos representaron en el pasado sino por la historia que contienen sus motores, cigüeñales, pistones, válvulas, palieres, ballestas… Obtener el material original necesario para restaurar estos vehículos es una gran afición que permite conservarlos y recordar instantes de la historia que no deberían repetirse jamás”.
Además de los vehículos militares, un nutrido grupo de Land Rovers con mas de 30 años (esa era la condición para poder asistir al evento) también se encontraba presente en esta encuentro, a la que asisten desde 1999.
El domingo, último día de la concentración, la afluencia de público para contemplar estos vehículos es enorme sobre todo durante la mañana. Además, algunos de los que abastecen de recambios a estos entusiastas aprovechan para traer pedidos pendientes a sus clientes y para exponer una gran cantidad de material original o restaurado que, más tarde o más temprano, saben que venderán a cualquiera que quiera conservar tal cual fue concebido su vehículo militar de época.
Más información:
http://www.classicmotorclub.org











